El nuevo régimen de evaluaciones, parciales y finales, se configura como un marco normativo coherente con la dinámica académica establecida por el Plan de Estudios.
Este Régimen contempla las particularidades propias del desarrollo de las cursadas, la elaboración de trabajos prácticos y las distintas instancias de evaluación y acreditación de las asignaturas. Asimismo, se plantea como un instrumento que sistematiza, recupera y actualiza resoluciones y disposiciones previamente vigentes, a la vez que incorpora y formaliza aspectos que hasta el momento no se encontraban explícitamente regulados.
Lo anteriormente mencionado queda expresado en la Resolución 26/26, aprobada por Consejo Directivo con tratamiento previo en la Comisión de Interpretación del Reglamento